NO ES CULPA DE LOS HOMBRES: Las relaciones que terminan, por falta de inteligencia emocional.

NO ES CULPA DE LOS HOMBRES: Las relaciones que terminan, por falta de inteligencia emocional.

Comparte:

NO ES CULPA DE LOS HOMBRES
Las relaciones que terminan, por falta de inteligencia emocional.

Últimamente hay una frase que se repite en todas partes:
Es que no tiene inteligencia emocional
Es que por eso se acabó la relación
Es que los hombres no tienen inteligencia emocional
Y lo decimos con una seguridad… como si todo el mundo supiera exactamente de qué estamos hablando.
Pero aquí viene la verdad incómoda: no todo el mundo lo entiende, especialmente ellos.
Las mujeres, en general, estamos más familiarizadas con este concepto, lo hablamos, lo sentimos, lo compartimos, pero muchos hombres reciben esta frase como un ataque… sin llegar a comprender realmente qué significa. Y claro, pasa lo que pasa, la relación se rompe… y ellos se quedan pensando: No sé qué hice mal.
No porque no les importe, sino porque nadie se lo explicó en un idioma que pudieran entender.
Así que hoy vamos a hacerlo simple, muy simple.
Imagina esto:
Tu pareja te presta algo que ama, algo valioso, algo importante, su coche, y tú vas conduciendo tranquilamente… hasta que, sin querer, pasas por una zona con cristales y pinchas una rueda.
En ese momento, la dueña del coche te llama y te dice: ¿Por dónde vas? Necesito el coche con urgencia.
Ahora dime algo, ¿Qué haces tú?
Le dices: Oye, perdona, ha pasado esto, dañé el coche, fue sin querer, no me di cuenta, pero no te preocupes, voy a encargarme de eso, voy a hacer todo lo posible por arreglarlo y devolvértelo bien
¿O haces esto otro?
Dejas el coche tirado, desapareces, no dices nada, y esperas a que sea esa persona quien encuentre su coche y resuelva el problema… para luego volver como si nada hubiera pasado a pedir de nuevo el coche. Porque, claro… ya se arregló
Ahora viene lo importante.
Eso… exactamente eso, es lo que muchas mujeres sienten cuando hablan de tienes inteligencia emocional.
Cuando una mujer te dice, me ha dañado lo que hiciste, eso me afectó, estoy mal por esto.
No te está pidiendo perfección, ni te está culpando, te está pidiendo presencia.
Te está pidiendo que no la dejes sola con el “coche roto”
Porque lo que muchas veces ocurre es esto: El hombre hace daño (consciente o inconscientemente), la mujer lo expresa, y él… se aparta, le da “espacio” deja de insistir, espera a que ella “se calme” y se sane sola, pensando que está haciendo lo correcto.
Pero lo que ella vive… es completamente diferente, ella no siente espacio, siente abandono, siente que su dolor no importa, que no fue suficiente para que él se quedara, que no hubo intención real de reparar nada.
Y mientras él cree que ella se está recuperando y reparando sola…Ella está haciendo algo mucho más profundo, está soltando, en silencio, sin drama, sin ruido.
Está atravesando el duelo… dentro de la relación, se está despidiendo, y cuando finalmente se va, él vuelve a la misma frase: No sé por qué me dejó.
Aquí es donde entra la verdadera inteligencia emocional, no es saber hablar bonito, no es decir lo correcto en el momento perfecto, no es ser perfecto, es algo mucho más humano.
Es entender que cuando haces daño…no desapareces, te quedas, acompañas, reparas, sostienes, resuelves, te haces cargo emocionalmente de lo que provocaste y arreglas lo que dañaste.
Igual que harías con ese coche que no es tuyo… pero que sabes que es importante para la persona que te lo confió.
Porque una relación no se rompe solo por el error, se rompe por lo que pasa después del error: Por la ausencia, por el silencio, por la falta de implicación emocional, por la despreocupación hacía el daño que causaste.
Así que no, no es que los hombres no tengan inteligencia emocional, es que muchas veces, nadie se la explicó de verdad, y cuando se explica bien… se entiende.
Porque al final, no va de hombres o mujeres, va de algo mucho más simple:
De no dejar sola a la persona que amas cuando más te necesita.
y quizás, solo quizás…si empezamos a explicarlo así, muchas historias tendrían un final diferente.
No necesitas que te quieran perfecto… necesitas que se queden cuando te duela.
Pepi Delgado
@Pepidelgadoterapeuta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *