Un vuelo de Delta Airlines que cubría la ruta Atlanta–Santo Domingo se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, tras detectarse un fuerte y extraño olor en la cabina.
La aeronave aterrizó sin incidentes y los pasajeros fueron evacuados de manera segura. Autoridades aeroportuarias y técnicos de la aerolínea iniciaron una investigación para determinar el origen del olor, que generó alarma entre los ocupantes.
Delta informó que se ofreció asistencia inmediata a los pasajeros y que se trabaja para garantizar la seguridad en futuros vuelos. El hecho reaviva la preocupación sobre protocolos de emergencia y mantenimiento en operaciones aéreas internacionales.



