Inversión de las distribuidoras eléctricas cae más de un 20 % en cinco años

Inversión de las distribuidoras eléctricas cae más de un 20 % en cinco años

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SANTO DOMINGO. – La inversión destinada a reducir las pérdidas de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) ha disminuido en los últimos cinco años, una situación que coincide con el aumento de las pérdidas de energía y del gasto del Gobierno en subsidios al sector eléctrico.

De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Edenorte, Edesur y EdeEste acumularon inversiones por US$1,052.9 millones entre 2015 y 2019, para un promedio anual de US$210.5 millones.

Sin embargo, durante el período 2021-2025, los recursos destinados a este propósito sumaron US$837.6 millones, equivalentes a un promedio de US$167.5 millones al año. Esto representa una reducción de un 20.4 % respecto al lustro anterior, sin incluir 2020, debido a los efectos de la pandemia.

Esta disminución se produce mientras las pérdidas de energía de las distribuidoras han aumentado. En 2019 se situaban alrededor del 29 %, pero actualmente rondan el 40 %, según las cifras presentadas en el informe.

El impacto también se refleja en las finanzas públicas. El subsidio eléctrico pasó de RD$31,337.6 millones en 2019 a RD$105,849.1 millones en 2025, mientras que para este año se proyecta que superará los RD$118,000 millones.

En febrero de 2023, el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED) aprobó un plan estratégico y operativo para reducir las pérdidas entre 2023 y 2028.

La iniciativa contemplaba inversiones por US$2,147 millones durante seis años, equivalentes a unos US$357.6 millones anuales, para ampliar y mantener las redes eléctricas, instalar transformadores y subestaciones y mejorar la captación de clientes mediante medidores.

No obstante, los montos ejecutados han quedado por debajo de lo previsto. En 2023 se invirtieron US$169.7 millones; en 2024, US$216.8 millones; y en 2025, US$192.3 millones. Mientras que durante los primeros meses de 2026 se habían destinado US$133.2 millones.

Como resultado, las distribuidoras no han logrado reducir sus niveles de pérdidas. Al cierre de julio de este año, Edenorte registraba un 27 %, Edesur un 33 % y EdeEste un 57 %.

La situación más crítica corresponde a EdeEste, cuyas pérdidas pasaron de un 42 % en 2019 a un 57 % en julio de 2026.

El pasado 16 de agosto, el presidente Luis Abinader designó al ministro de Energía y Minas, Joel Santos, como presidente del CUED, en sustitución de Celso Marranzini, quien había señalado la necesidad de que las distribuidoras recibieran al menos US$300 millones anuales para inversiones.

Otro de los aspectos que incide en las finanzas de las EDE es el valor agregado de distribución (VAD), que representa la diferencia entre el precio al que compran la electricidad y el precio al que la venden a los consumidores.

Según los datos citados, este margen pasó de cuatro centavos de dólar por kilovatio hora en 2019 a poco más de un centavo en la actualidad.

El ajuste de la tarifa eléctrica permitiría mejorar ese margen, pero su aplicación está vinculada a una mejora en la gestión de las distribuidoras.

En ese sentido, el Pacto Eléctrico establece que el ajuste tarifario debe producirse cuando las EDE reduzcan sus pérdidas a un 15 %, una meta que todavía se encuentra distante de los niveles actuales.

La preocupación radica en que las empresas no facturan toda la energía que compran a las generadoras y, además, tampoco cobran la totalidad de la electricidad facturada. Por tanto, un eventual aumento de la tarifa sin una reducción previa de las pérdidas podría dejar parte de esos recursos sin recuperarse.

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