Dos fuertes movimientos sísmicos sacudieron Costa Rica durante la madrugada de este lunes 24 de agosto, con epicentro en las cercanías de Vázquez de Coronado, en la provincia de San José.
El primero y más intenso ocurrió a la 1:37 de la madrugada y alcanzó una magnitud de 5,4 Mw, según la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica (UCR). El movimiento tuvo una profundidad de siete kilómetros y se localizó 11 kilómetros al norte de Cascajal, en Vázquez de Coronado.
Dos minutos después, a la 1:39 a. m., otro sismo de magnitud 4,8 Mw volvió a estremecer el centro del país. Este segundo movimiento tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro fue ubicado 10 kilómetros al norte de Cascajal.
La poca profundidad de ambos eventos hizo que fueran percibidos con fuerza en diferentes puntos del territorio costarricense, incluyendo Pavas, San Sebastián, San Pedro, San Francisco de Dos Ríos, Santa Bárbara de Heredia, Cartago, Atenas, San Ramón y Turrialba.
La actividad sísmica continuó después de los dos movimientos principales. Para las 3:09 de la madrugada ya se habían contabilizado unas 30 réplicas asociadas a la secuencia sísmica registrada en Coronado, informó Marino Protti, especialista del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).
Los constantes temblores mantuvieron en alerta a residentes de la Gran Área Metropolitana, mientras cámaras de seguridad captaron el movimiento de estructuras, vehículos y objetos dentro de viviendas y establecimientos comerciales.
Hasta las primeras horas de este lunes no se habían reportado personas fallecidas ni heridas como consecuencia de los sismos.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) informó sobre algunos incidentes asociados a los movimientos telúricos.
En Dulce Nombre de Jesús, Vázquez de Coronado, fue reportado el daño estructural de la tapia de una vivienda. No se informó de personas afectadas por este incidente.
En San Vicente de Moravia también se registró la caída de un poste del tendido eléctrico.
Además, en la ruta nacional 32, una de las principales vías que conecta San José con Limón, se produjeron desprendimientos y caída de material a la altura del kilómetro 30. Las autoridades recomendaron a los conductores extremar las precauciones al transitar por esa zona.
Los organismos de emergencia continuaron monitoreando la situación, mientras especialistas daban seguimiento a la secuencia sísmica y a la posibilidad de nuevas réplicas.
Costa Rica se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a la interacción de varias placas tectónicas. La magnitud, poca profundidad y cercanía del epicentro con zonas densamente pobladas hicieron que los movimientos de esta madrugada fueran sentidos con especial intensidad por miles de personas.



