República Dominicana debe comenzar a anticipar desde ahora las competencias que requerirá la economía del futuro, ante los cambios tecnológicos, productivos y demográficos que transformarán el mercado laboral en los próximos años.
La advertencia fue planteada por el economista Franklin Vásquez durante la conferencia “Formación profesional: tendencias globales y pensamiento estratégico de cara al futuro”, realizada en la sede del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
Vásquez sostuvo que las instituciones de formación profesional no pueden limitarse a preparar trabajadores para responder a las necesidades actuales del mercado laboral.
A su juicio, el desafío consiste en desarrollar capacidades que permitan al país responder a sectores y ocupaciones que todavía se encuentran en proceso de transformación.
El economista cuestionó si el sistema dominicano de formación está identificando con suficiente anticipación las competencias que necesitará la economía en los próximos años y si la oferta educativa está realmente alineada con las demandas futuras de las empresas.
También llamó a las organizaciones a fortalecer su planificación estratégica y adoptar una visión de largo plazo frente a fenómenos como la economía verde, la inteligencia artificial y los cambios demográficos.
“Hay que siempre pensar más allá de la próxima elección”, expresó Vásquez, al destacar la necesidad de proyectar las decisiones relacionadas con la formación y el desarrollo productivo hacia el año 2040.
El economista afirmó que el futuro del trabajo dependerá, en gran medida, de la capacidad de las organizaciones para anticipar los cambios y adaptar continuamente sus procesos de aprendizaje.
En ese contexto, planteó que la formación profesional debe evolucionar de un modelo centrado principalmente en certificar personas hacia uno enfocado en desarrollar capacidades colectivas que contribuyan al crecimiento del país.
Asimismo, propuso que instituciones como el Infotep midan su impacto más allá de la cantidad de participantes o cursos impartidos.
Según Vásquez, también es necesario evaluar si los programas de formación están contribuyendo efectivamente a desarrollar las competencias que demandará la economía dominicana en el futuro.
Para el economista, la capacidad de aprender de manera continua se convertirá en uno de los principales activos de las personas, las empresas y las naciones en un escenario marcado por una acelerada transformación tecnológica.



