Santo Domingo. – Las celebraciones de Navidad, Año Nuevo y Día de Reyes, aunque representan momentos de alegría y unión familiar, también se convierten en un período de alto riesgo para la salud infantil. La directora del Hospital Pediátrico Hugo Mendoza, Dhamelisse Then, advirtió que las emergencias más frecuentes en esta temporada incluyen quemaduras, atragantamientos e intoxicaciones, además de accidentes de tránsito que ocupan el tercer lugar en las consultas pediátricas.
Durante las vacaciones escolares, la disminución de la supervisión directa de los menores incrementa la probabilidad de accidentes domésticos. Entre los casos más comunes se reportan quemaduras por líquidos calientes como chocolate y avena, así como quemaduras eléctricas. Aunque los incidentes por fuegos artificiales han disminuido, aún se registran.
Los atragantamientos afectan principalmente a niños menores de cinco años, relacionados con la ingestión de piezas pequeñas de juguetes, pilas tipo botón y alimentos como nueces o uvas enteras. “Las pilas pequeñas son especialmente peligrosas, ya que pueden provocar lesiones graves e incluso perforaciones en el esófago”, alertó Then, quien recordó que incluso se han registrado decesos por esta causa.
Asimismo, aumentan las intoxicaciones alimentarias por la mala conservación de comidas preparadas con antelación, y los casos de intoxicación por alcohol en adolescentes, una práctica que la especialista calificó como de alto riesgo.
En cuanto a los accidentes de tránsito, el hospital recibe diariamente entre 200 y 300 emergencias, muchas vinculadas al uso inadecuado de cinturones de seguridad, la falta de sillas de retención infantil y el transporte de niños en motocicletas sin protección.
Then hizo un llamado a los padres y tutores para reforzar la supervisión, evitar el acceso a tomacorrientes, estufas y líquidos calientes, y seleccionar juguetes adecuados a la edad, verificando siempre las advertencias del fabricante.
