Expertos advierten que la alta dependencia de hidrocarburos y la volatilidad internacional del petróleo podrían impactar los precios internos, los subsidios y el crecimiento económico del país.
El informe señala que, aunque las energías renovables ya representan más del 20% de la capacidad instalada, el transporte continúa dominado por combustibles fósiles, lo que expone a la economía a riesgos de inflación y déficit fiscal.
Los subsidios actuales, que rondan los 500 millones de pesos semanales, podrían duplicarse si el precio del barril supera los 120 dólares, llevando la gasolina a más de 300 pesos por galón. Este escenario pondría presión sobre las finanzas públicas y reduciría el crecimiento económico a niveles de 2.5–3% en 2026, muy por debajo del 5% necesario para sostener empleo e inversión.
Los especialistas recomiendan ampliar las reservas estratégicas de combustibles, acelerar la transición hacia renovables y focalizar los subsidios para proteger a los sectores más vulnerables.
