Las declaraciones recientes de Donald Trump han reavivado las dudas sobre el estado de Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní. Trump aseguró que «mucha gente dice que está desfigurado y que perdió una pierna», aunque también sugirió que podría estar muerto, dado que «nadie lo ha visto, lo cual es muy inusual».
El Pentágono, por su parte, afirmó la semana pasada que Jameneí resultó «herido» y posiblemente «desfigurado» en los bombardeos en los que murió su padre. La incertidumbre se mantiene, ya que su primer mensaje como nuevo líder supremo fue un comunicado escrito, sin mostrar su rostro, en el que llamó a mantener cerrado el estrecho de Ormuz y prometió que «la sangre de los mártires será vengada».
La falta de apariciones públicas alimenta las especulaciones sobre su verdadero estado de salud y la estabilidad del liderazgo en Irán.
Fuente: EFE
