Santo Domingo.– La decisión del Instituto San Juan Bautista de prohibir el uso de celulares dentro de las aulas ha sido valorada como un precedente necesario en el sistema educativo dominicano.
La medida busca recuperar la atención, la disciplina y el aprendizaje en un entorno cada vez más marcado por la distracción digital. Según reportes del centro, los resultados se han visto de inmediato: mejor rendimiento académico, mayor concentración en clase y un ambiente más ordenado.
Docentes y directivos coinciden en que el celular, lejos de convertirse en una herramienta pedagógica generalizada, se ha transformado en un foco constante de interrupciones. Por ello, esperan que esta iniciativa no quede como un caso aislado, sino que inspire a otros centros educativos a adoptar políticas similares.
La decisión abre el debate sobre el papel de la tecnología en la educación y la necesidad de establecer límites claros para garantizar que los estudiantes aprovechen al máximo su tiempo en el aula.
