Beirut, 10 de abril de 2026. El secretario general de Hizbulá, Naim Qassem, instó este viernes al Gobierno del Líbano a detener lo que calificó como “concesiones gratuitas” hacia Israel, luego de que el Ejecutivo anunciara negociaciones directas con Tel Aviv tras una ofensiva militar sin precedentes.
“No aceptaremos volver a la situación anterior y llamamos a los responsables a que pongan fin a las concesiones gratuitas”, expresó Qassem en un comunicado escrito, su primera reacción desde el anuncio de las conversaciones, de las que la formación chií quedaría excluida.
Contexto de la ofensiva
El llamado de Qassem llega un día después de que Israel lanzara una oleada de ataques contra más de un centenar de objetivos en territorio libanés, con un saldo de más de 300 muertos y 1.000 heridos en apenas diez minutos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que el objetivo es desarmar a Hizbulá y abrir la puerta a “relaciones pacíficas” con el Líbano.
Respuesta del Gobierno
El Consejo de Ministros ordenó al Ejército limitar el armamento en Beirut exclusivamente a sus filas, en un intento por reducir la presencia de armas en manos de actores no estatales, principalmente Hizbulá.
La narrativa de la resistencia
Qassem invocó la fórmula “Estado, Ejército, pueblo y Resistencia” como la combinación necesaria para proteger al país y expulsar a las tropas israelíes. Reiteró que la lucha continuará: “Somos los legítimos dueños de esta tierra y poseemos la fe, la voluntad y la capacidad para impedir que alcancen sus objetivos”, afirmó.
