La economista y analista Elisa Vilorio de Painter, Ph.D., explicó que República Dominicana no utiliza el oro como parte de sus reservas internacionales debido a criterios estructurales de liquidez, estabilidad patrimonial y gestión de riesgos, más allá de la volatilidad coyuntural del entorno económico global.
En su artículo publicado en Página Abierta del Banco Central, Vilorio de Painter señaló que, aunque el precio del oro superó los US$5,000 por onza troy en 2026 —con un incremento cercano al 75 % respecto a enero de 2025—, la experiencia internacional demuestra que la participación del oro en las reservas se ha mantenido relativamente estable.
A nivel mundial, las tenencias de oro de los bancos centrales rondan las 32,800 toneladas métricas desde hace más de 25 años, con un aumento de apenas 10 % respecto al año 2000. La experta subrayó que el oro presenta limitaciones operativas: no genera ingresos, exhibe alta volatilidad y posee menor liquidez frente a activos financieros utilizados para intervenciones cambiarias.
En el caso dominicano, la composición de las reservas responde a la estructura de los pasivos externos y la necesidad de contar con activos líquidos para enfrentar choques financieros. Sin embargo, el país sí se beneficia del auge del oro a través de la economía real: al cierre de 2025, las exportaciones de oro representaron 31 % del total nacional, fortaleciendo el ingreso de divisas y los ingresos fiscales.
