Joel Enmanierrys Rodríguez de la Cruz, condenado a 30 años de prisión por asesinar a su progenitor Alejandro Rodríguez, vuelve a la palestra pública tras denuncias de supuestos manejos irregulares en el cumplimiento de su pena.
La sentencia, dictada por el Cuarto Tribunal Colegiado y a cumplirse en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Rafey Hombres, adquirió carácter irrevocable. Sin embargo, familiares de la víctima y abogados aseguran que Rodríguez se encuentra “prácticamente en libertad”.
Tomás Castro, representante de la familia, denunció que en la cárcel de Cotuí, bajo el viejo modelo penitenciario, “se está jugando a la pelota caliente… ahí se puede todo”, lo que permitiría beneficios indebidos al condenado.
Las declaraciones han reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer la supervisión y transparencia en el sistema penitenciario dominicano.
