Santo Domingo, RD. – El ejército chino ha incrementado las tensiones en el estrecho de Taiwán al realizar nuevos ejercicios militares en aguas cercanas a la isla autogobernada, un día después de simular un bloqueo total. Según el coronel mayor Shi Yi, portavoz del Mando del Teatro Oriental del ejército chino, estas maniobras buscan “poner a prueba las capacidades de las tropas” en áreas como bloqueo, control y ataques de precisión contra objetivos clave.
Los ejercicios se llevan a cabo en la parte central y meridional del estrecho de Taiwán, una vía crucial para el transporte marítimo global. Estas acciones han generado condenas por parte de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, quienes han pedido evitar una escalada de tensiones y han reiterado su rechazo a cualquier intento de alterar el statu quo por la fuerza.
Reacciones internacionales
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el presidente Donald Trump promueve una resolución pacífica de los problemas en el estrecho y subrayó la oposición de Estados Unidos a cualquier modificación unilateral del statu quo mediante coerción o fuerza. Por su parte, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) advirtió que las operaciones militares chinas están aumentando las tensiones en la región, lo que motivó una condena por parte de la UE.
Desde Bruselas, la diplomacia europea destacó la importancia estratégica del estrecho para la seguridad y prosperidad regionales y mundiales, instando a todas las partes a actuar con moderación y resolver sus diferencias por vías pacíficas.
Contexto y antecedentes
China considera a Taiwán como parte de su territorio bajo la política de “una sola China” y ha incrementado el despliegue de cazas y buques de guerra en torno a la isla en los últimos años. Las tensiones han aumentado desde la investidura del presidente taiwanés Lai Ching-te en mayo de 2024, quien ha adoptado una postura más firme en defensa de la soberanía de Taiwán.
Las recientes maniobras militares chinas, que incluyen el uso de fuerzas terrestres, marítimas, aéreas y de misiles, representan una severa advertencia contra las fuerzas separatistas en Taiwán y buscan reafirmar la soberanía de Beijing sobre la isla.