Qué año… pensé que todo se derrumbaba, que la incertidumbre me arropaba. Pero la fe fue mi certeza: Dios obra a su manera.
Gigantes me atacaron, algunos los derribé, y al final sigo de pie.
Agradecida del caos, de la reflexión, de mi hijo, de la salud de los cercanos y de este proyecto que nació de mí y que me apasiona: Palmera.com.do.
Aprendí que con la vara que mides serás medido. Que Dios no nos dio espíritu de cobardía, sino de valentía.
Hoy cierro el año con conciencia tranquila, con gratitud y con paz.
Lo que tenga que suceder, sucederá.
Que el 2026 nos encuentre firmes, valientes y de pie.
Amanda Morel
