La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) expresó una visión optimista sobre la evolución de la economía nacional y las perspectivas para este año 2026, destacando la solidez de los fundamentos macroeconómicos, la respuesta de la política monetaria y el papel activo del sector bancario en el impulso de la actividad productiva.
El gremio señaló que, en medio de un entorno internacional complejo, se ha registrado una mejora gradual de las condiciones financieras globales, favorecida por la flexibilización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que ha reducido las presiones externas sobre las economías emergentes.
En el plano local, la ABA valoró que este contexto externo más favorable, junto con expectativas inflacionarias dentro del rango meta, permitió al Banco Central adoptar una postura monetaria más flexible. Esto se reflejó en recortes a la tasa de política monetaria y en un programa de liquidez por RD$81 mil millones, equivalente al 1% del PIB.
Estas medidas impactaron directamente en la dinámica del crédito privado, cuyo crecimiento anual pasó de 6.8% en marzo a 7.7% en noviembre, con proyecciones de expansión entre 9% y 11% al cierre de 2025. El repunte ha estado impulsado principalmente por el crédito comercial a empresas y el financiamiento para adquisición y remodelación de viviendas, sectores clave para la generación de empleo.
La ABA explicó que la evolución favorable del crédito, junto con el aumento de la inversión pública anunciado por el Ministerio de Hacienda, ha motivado una revisión al alza de las proyecciones de crecimiento para 2026. Tanto el Banco Central como organismos internacionales estiman que la economía dominicana podría retomar tasas de crecimiento en el rango de 4.0% a 4.5% este año.
El gremio destacó que estos avances están alineados con los objetivos de la Estrategia Nacional Meta RD 2036, iniciativa en la que participa activamente coordinando el Comité Financiero. Asimismo, resaltó que la adecuada administración del riesgo ha permitido que el sector bancario exhiba indicadores saludables de liquidez, solvencia y rentabilidad, posicionándose entre los más sólidos de América Latina.
Finalmente, la ABA reafirmó el compromiso de la banca múltiple de continuar acompañando el desarrollo económico del país, canalizando financiamiento hacia los sectores productivos y los hogares, y contribuyendo a la construcción de un entorno de confianza, estabilidad y crecimiento sostenible.
Fuente: ABA
