El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 proyecta duplicar su red de videovigilancia en República Dominicana, con la meta de pasar de unas 5,200 cámaras actualmente instaladas a más de 10,400 dispositivos en todo el territorio nacional.
La ampliación forma parte de la estrategia del Gobierno para fortalecer la seguridad ciudadana y mejorar la capacidad de respuesta de los organismos de emergencia ante incidentes registrados en espacios públicos.
El proyecto contempla la instalación de nuevos equipos, así como la incorporación de cámaras pertenecientes al sector privado mediante acuerdos de interconexión.
De acuerdo con los datos presentados por el Gobierno durante las reuniones del Plan de Seguridad Ciudadana, desde 2020 se han incorporado alrededor de 1,500 cámaras a la red de videovigilancia.
Asimismo, se había previsto la instalación de otras 1,700 cámaras en los meses posteriores, como parte del proceso de expansión de la infraestructura tecnológica del sistema.
Asimismo, se había previsto la instalación de otras 1,700 cámaras en los meses posteriores, como parte del proceso de expansión de la infraestructura tecnológica del sistema.
La estrategia también busca aprovechar los dispositivos de videovigilancia del sector privado para ampliar la cobertura y facilitar el monitoreo en tiempo real de diferentes zonas del país.
La expansión de las cámaras ocurre mientras el Sistema 9-1-1 mantiene una elevada demanda de sus servicios.
Entre enero y junio de 2026, el sistema gestionó 1,643,164 llamadas de emergencia, según las estadísticas oficiales.
Durante el primer trimestre fueron recibidas 1,234,309 llamadas, mientras que entre abril y junio se registraron otras 408,855.
El Centro de Recepción de Llamadas del Gran Santo Domingo gestionó 648,981 llamadas durante los primeros tres meses del año y 223,462 en el segundo trimestre.
En tanto, el Centro Regional Norte atendió 585,328 llamadas entre enero y marzo y 185,393 entre abril y junio.
Actualmente, la red cuenta con un nivel de operatividad del 85 % de sus cámaras en la región norte, indicador que refleja el funcionamiento de la infraestructura, pero también la necesidad de mantener los equipos disponibles de manera permanente.
Con la ampliación de la red, las autoridades buscan fortalecer la vigilancia en tiempo real, mejorar la coordinación entre las instituciones de respuesta y proporcionar mayores herramientas para la prevención e investigación de hechos delictivos y situaciones de emergencia.



