El carnaval dominicano continúa consolidándose como uno de los principales motores del turismo interno y cultural del país. Más allá de su carácter festivo, esta celebración constituye una de las expresiones culturales más antiguas y representativas de la República Dominicana, impulsando viajes cortos, preservando tradiciones y atrayendo visitantes nacionales e internacionales en busca de experiencias auténticas.
De acuerdo con un análisis interno de Airbnb, las búsquedas de hospedaje para el período de Carnaval 2026 registraron un crecimiento significativo frente a 2025 en varias provincias, confirmando el rol del carnaval como catalizador de escapadas locales y del interés extranjero.
Este repunte reafirma la importancia del carnaval como una plataforma de identidad cultural y dinamización económica para las comunidades anfitrionas.
