Ante el aumento de casos de extorsión digital, especialistas en seguridad y autoridades recomiendan a la ciudadanía no ceder a presiones cuando se enfrenten a amenazas de difusión de imágenes íntimas.
La orientación es clara: guardar evidencia, denunciar a las autoridades y proteger la privacidad. Este tipo de chantaje constituye un delito, y existen mecanismos legales para salvaguardar la seguridad de las víctimas.
Las instituciones llaman a la población a fortalecer la prevención, fomentar la educación digital y promover la denuncia inmediata como herramientas para enfrentar este tipo de violencia en línea.
