Santo Domingo, R.D. – La empresa Induban reafirma su compromiso con la caficultura nacional a través del programa Café Creciente, que ya impacta a más de 250 familias cafetaleras en República Dominicana. El proyecto busca fortalecer la producción, abrir oportunidades de desarrollo familiar y reducir la dependencia de las importaciones.
Hace cinco años, por cada 10 tazas de café consumidas en el país, 6 eran importadas. Hoy, esa cifra se redujo a 3.5, gracias al esfuerzo conjunto de productores y empresas como Induban, que trabajan para que los 30 millones de dólares destinados a importaciones se queden en el campo dominicano.
La caficultura nacional, golpeada por la roya desde 2010, pasó de producir 460,000 quintales en 2012-2013 a apenas 90,000 en 2015-2016. Sin embargo, nuevas variedades resistentes, fincas tecnificadas y alianzas con el Instituto del Café de Costa Rica están marcando un camino de recuperación.
En Hato Mayor, una finca de Induban ya multiplica por 20 la productividad nacional, demostrando que el futuro del café dominicano puede ser brillante. El reto está claro: en cinco años, el país podría dejar de importar café y consolidar una producción que beneficie directamente a los productores y a toda la nación.
