El precio del oro superó por primera vez la barrera de los 5,000 dólares por onza, alcanzando los 5,026 dólares, en medio de un clima de incertidumbre global y la volatilidad generada por las políticas económicas y geopolíticas del presidente estadounidense Donald Trump.
El repunte consolida al metal precioso como uno de los principales activos de refugio para inversionistas en tiempos de inestabilidad.
La plata también marcó un hito histórico al llegar a los 100 dólares por onza, reflejando la creciente demanda de metales como alternativa segura en los mercados internacionales.
