El trágico accidente ferroviario ocurrido la tarde del domingo en Adamuz, Córdoba, y la posterior suspensión de todas las operaciones por tren entre Madrid y Andalucía, ha generado un efecto dominó que ya afecta de manera directa a la Feria Internacional de Turismo (FITUR), cuya inauguración está prevista para esta semana.
FITUR, considerado el mayor evento turístico del mundo, reunió en su pasada edición a más de 255 mil visitantes —155 mil profesionales del sector y 100 mil particulares—. Ahora enfrenta una reconfiguración logística y organizativa sin precedentes en vísperas de su apertura.
Impacto inmediato
- 🚆 La suspensión de trenes ha impedido el traslado de cientos de profesionales del sur de España hacia Madrid.
- ✈️ La demanda de vuelos y vehículos de alquiler se disparó, provocando un alza significativa en los precios, según reportes empresariales citados por el periodista Carlos Molina de El País.
Reacciones institucionales
La Junta de Andalucía decidió suspender todos los actos vinculados a FITUR, medida que fue replicada por varios ayuntamientos, entre ellos Sevilla y Jerez, que también cancelaron sus actividades previstas dentro del marco de la feria.
El panorama obliga a una reorganización de última hora para garantizar la participación internacional y mantener el prestigio de un evento clave para la industria turística global.
