Perspectivas: incertidumbre internacional y presión electoral marcan el nuevo año
Santo Domingo. – El inicio del 2026 llega acompañado de un ambiente cargado de incertidumbre política y desafíos macroeconómicos. El país se prepara para un ciclo de mayor dinamismo económico, condicionado por el entorno internacional y por el activismo político que comienza a perfilarse de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
El cierre del 2025 dejó un crecimiento económico cercano al 3 % del PIB, una cifra respetable frente al contexto global, aunque inferior al histórico dominicano. El gran reto para este año será superar el 4 % de crecimiento, en medio de restricciones fiscales y la ausencia de una reforma tributaria integral.
La inflación se mantiene relativamente controlada, lo que da cierto alivio a los hogares y al Banco Central. Sin embargo, la falta de reformas estructurales limita la capacidad del Estado para impulsar políticas contracíclicas y fortalecer sectores clave como infraestructura, salud y educación.
En el plano político, el 2026 se perfila como un año de activismo intenso. El oficialismo busca mantener cohesión interna mientras la oposición, encabezada por la Fuerza del Pueblo, enfrenta el dilema de renovar liderazgos o apostar por la continuidad.
El entorno internacional añade presión: la desaceleración global, las tensiones geopolíticas y la crisis persistente en Venezuela impactan indirectamente en la región, obligando a República Dominicana a mantener una política exterior prudente y estratégica.
